Teoría de los Sistemas Abiertos

La Teoría de Sistemas Abiertos (TSA) fue dada a conocer por el biólogo Ludwig von Bertalanffy. Esta teoría fue inmediatamente aplicable en otras tantas disciplinas. La TSA reconoce que no existen sistemas 'cerrados' ya que para que un sistema sea verdaderamente cerrado, este tiene que ser vacío y como no existen sistemas realmente vacíos tampoco pueden existir sistemas cerrados.

La Teoría de sistemas abiertos se basa en la obra de Kurt Lewin, que se desarrolló en el Instituto Tavistock durante los años cincuenta, y que luego fue profundizada, sobre todo por AK Rice y Eric Miller.

Esta teoría asume que, de manera similar a los organismos biológicos, es posible analizar cualquier organización en términos de un sistema abierto - un sistema que sólo puede sobrevivir mediante el intercambio con su entorno. La organización importa materias primas, los convierte en productos finales mediante la realización de diversos procesos en ellos, utiliza algunos de estos productos para sus propias necesidades y exporta el resto mediante el intercambio que, directa o indirectamente, de las materias primas y otros recursos que necesita. Estos procesos de importación-conversión-exportación son el trabajo que la organización tiene que realizar para poder sobrevivir. Las organizaciones difieren una de otra por los diversos tipos de materiales que importan, por los procesos que utilizan para lograr la conversión y por los productos finales que exportan.

Para llevar a cabo el proceso de importación-conversión-exportación, la organización tiene que desarrollar una frontera que la separa de su entorno, a través del cual los procesos de intercambio se llevarán a cabo. Este límite debe ser lo suficientemente sólido como para evitar fugas y proteger a la organización contra el peligro de desmoronarse, pero también suficientemente permeable como para permitir el flujo bidireccional de este intercambio. Para que la organización pueda llevar a cabo lo que se requiere de ella, sus límites deben ser administrados, asegurando el flujo apropiado entre entradas y salidas de materiales.

Los individuos y  los grupos también pueden ser considerados como sistemas abiertos, que requieren procesos de intercambio con el medio ambiente para la supervivencia. En la Teoría de Sistemas Abiertos se supone que el individuo, el grupo pequeño y toda la organización deben demostrar, en niveles crecientes de complejidad, el mismo principio estructural básico.


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